jueves, 3 de marzo de 2011

La inquisición del papel en la nueva españa


A partir del texto "Historia del papel en México y cosas relacionadas, 1525 - 1950"
de Hans Lenz.

La historia del papel en México, o como se le conocía en ese entonces la “Nueva España” no tiene documentación atrás del 1533, al menos no oficial o verídica, transcurriendo ese año, Fray Juan Zumarraga introduce un memorial en España para enviar a sus flamantes y nuevos hijos adoptados en el nuevo continente las técnicas necesarias para su cristianización, que era ni más ni menos lo que también se requiere en estos tiempos para tener poder, darlo o negarlo, que es la palabra escrita, por lo que Zumarraga hace el pedido de impresores e imprentas para la Nueva España.

De aquí comienza un desenfadado tributo al papel y su relación con las artes gráficas que ocurrieron en ese momento en la nueva España, desde los monopolios que seguimos viendo en la actualidad (y curiosamente de dueños españoles para no variar también) hasta la guerra que existía entre la iglesia y la libertad de pensamiento que pudiera desatarse ante los vasallos que eran los nativos y nacidos en el nuevo continente, en realidad, el control total de los medios y la degeneración de la fe como arma para el control mental de los zombies “mexas” de aquel entonces lo tenía indiscutiblemente, la iglesia católica, entre sus tantos crímenes en contra de la libertad se encuentran las innumerables ejecuciones de impresores y pensadores “libres” (para su época) inclusive, hablamos de Miguel Hidalgo y José María Morelos, quienes sus chistecitos, no tenían muy contento a los clérigos del otro lado del charco, pero eso y su historía, son para otra ocasión. Regresando al papel, ese que fue de gran inspiración, tanto en su composición artística y artesanal, tuvo un gran auge, pero sobre todo, una enorme importancia para la conversión de los “salvajes”, el poderío y control de la corona sobre los actos de su nuevo “terrenito tras patio” y la proliferación de la fe romana aunque no se quisiera.

Las funciones del papel en la Nueva España era distinta, de grandes producciones y de auge para la economía al menos de los bolsillos de los monopolios al frente de la industria del papel, tanto el papel sellado que se usó como método de control de las clases sociales, el papel para tabaco, el que, no es sorpresa tuvo el mayor número de producción y distribución a lo largo del territorio aún español en ese entonces y el papel para naipes, las tres grandes de la trinidad del papel entre los 1534 (fecha de la instalación de la primera imprenta) hasta 1791, siendo estos, casi tres siglos de poderío español sobre el solemne material y a su vez del silencio del pensamiento libre y la imposición de la censura en tierras ahora mexicanas.

Lo que no se debe de olvidar es que, el papel, el gran culpable de adelantos y progreso, ha contribuido al bienestar del hombre, a la mejoría de su vida y de su conocimiento, en él se plasma la idea y la comparte, la retiene hasta que el mensaje pasa y espera ansioso a que un hambriento la devore para así satisfacer su necesidad de conocimiento; el papel y la tinta, es arma de quien sabe usarla, pero ha de usarse con responsabilidad y honor.


- Oliver González